
Si le creyera, algo estaría fallando en mí. Si lo hiciera, eso indicaría que tengo un defecto de nacimiento o alguna falla que un doctor pudiera reparar con un par de terapias o con una cirugía. Si su versión es la correcta, todas las mañanas yo tomaría un par de píldoras para estabilizar mi enfermedad o me inyectaría alguna sustancia para regular lo que me está pasando.
Espero que sus palabras sean producto de su despecho, que sean el resultado de haber terminado una larga relación en la que él y ella ya se habían sincronizado mutuamente. Espero que esas palabras sean sólo las heridas que salen desesperadas de su corazón, que evacúan y que se evaporan en el aire cada vez que él dispara una sentencia eterna de desamor.
Espero que mienta cada vez que dice que el amor es química pura, que le gusto simplemente porque sus circuitos cerebrales así lo determinaron, que siente mariposas cuando me ve sólo porque unas descargas neuronales hacen que las sienta o que me piensa cada noche porque unas hormonas le producen dicha cascada de simples reacciones emocionales.
Quiero que deje de culpar a la química de la pasión amorosa que descontrola su vida. Pero si se empeña en hacerlo, espero ser yo la persona que dispare su alarma. Espero ser yo la que haga que su organismo entre en ebullición, que su sistema nervioso envíe mensajes a las glándulas de su cuerpo y que su producción de adrenalina aumente inmediatamente.
Quiero estar recostada sobre su pecho cuando su corazón lata más deprisa para escuchar cada de sus 130 pulsaciones por minuto. Quiero que me tenga rodeada entre sus brazos cuando su presión arterial suba. Cuando genere más glóbulos rojos y su transporte de oxígeno se incremente, quiero sentir su respiración en mi cuello.
Si su teoría es verídica, yo estaría gravemente enferma. Habría estado en un coma profundo cada uno de los 19 años de mi vida. Si fuera cierto, necesitaría que él me aplicara con urgencia una desfibrilación, una reanimación y, definitivamente, necesito revivir mientras él toca mis labios con los suyos en una romántica respiración boca a boca.
¿Serás tú quien rompa todas las barreras de mi patología o estás tan atado a la tuya para darte cuenta de que es eso lo que estoy esperando? ¿Te olvidarás de tu pasado y me harás olvidar el mío? ¿Seremos nosotros alguna vez? Eso es tan dudable como tu teoría. Sin embargo, espero que me hagas fiel seguidora de ambas. Así, si nosotros no funcionamos juntos, tendré una simple enfermedad de la que me podré recuperar algún día.
Laura

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